Curiosidades del caballo

1.4.2016 | 08:42

Los caballos son animales que creemos conocer muy bien, porque además son animales que tienen una relación muy estrecha con el ser humano. Pero como es lógico no siempre conocemos o sabemos de qué tratan alguna de sus características.

Muchas veces podremos haber visto a un caballo levantando el labio superior, pero no nos ha dado por pensar en más allá de que lo hagan a la hora de relinchar o por mero aburrimiento. Pues el flehmen es una forma de favorecer la capacidad olfativa de estos animales. Ante determinadas feromonas el caballo levanta el labio favoreciendo la entrada de esas hormonas al órgano bomeronasal. Las hormonas son captadas por este órgano y de ahí llegan a través de las vías sensitivas a su sistema nervioso central y esto desencadena una respuesta. Normalmente la respuesta que se lleva a cabo es la de montar a la hembra, ya que perciben las feromonas cuando la hembra está en celo. Puede ser visto en los potros ya en la primera semana de vida.

Otra característica de estos bellos animales, es la sobreimposición cortical. Mediante entrenamiento y habituación del animal se consigue controlar la amígdala. En la amígdala se sitúa la emoción del miedo, pero no solo el miedo, también el resto pero la que nos interesa con esta característica es el miedo. Los caballos son muy miedosos y en seguida tienen recuerdos de miedo. Pero cuando conseguimos que el miedo desaparezca se produce la sobreimposición cortical. La corteza cerebral se impone sobre la amígdala. Esto no quiere decir que el miedo desaparezca, se encuentra ahí pero está inhibido. Si el animal se encuentra estresado es muy probable que esa sobreimposición cortical deje de inhibir a la amígdala y vuelva a aparecer el miedo.

Como podemos ver, estos animales tienen unas características que les ayudan a desarrollar su comportamiento con estas características impresionantes.

‘A rapa das bestas’

9.3.2016 | 13:09

La Rapa das Bestas es una fiesta que tiene lugar en varias localidades gallegas. Esta fiesta onsiste en cortar las crines a los caballos tanto de pura raza gallega como mestizo gallego en un recinto cerrado al que denominan curro.

Las principales rapas de cada localidad son las siguientes:

  • A Coruña: A Capelada (Cedeira) el 29 de junio, Campo de Areosa (Vinianzo) a mediados de julio y As Canizadas (Puebla del Caramiñal) 12 o bien 19 de julio.
  • Lugo: Cantaoso (Vivero) el primer domingo de julio, Santomé (Valle de Oro) el primer domingo de agosto y Campo do Oso (Mondoñedo) el último domingo de junio.
  • Pontevedra: Mougás (Oya) el 8 de junio, Sabucedo (La Estrada) el primer sábado de julio y en Paradanta (La Cañiza) el 31 de agosto.

‘A rapa das bestas’Las rapa das bestas que tiene lugar en Candaoso (Lugo) es la más conocida y es la que da nombre a la fiesta con la Rapa das Bestas de Sabucedo. Es una fiesta de gran interés tanto turístico como cultural que consiste en un enfrentamiento del hombre con el animal. Los ‘’aloitadores’’ (hombres) se abalanzan sobre el animal para poder cortar sus crines.

Esta fiesta tiene siglos de antigüedad, se cree que se remonta a 1567. Hay una leyenda que cuenta cómo dos jóvenes le ofrecieron un par de équidos a San Lorenzo a cambio de la salvación por culpa de una enfermedad. Cuando esto sucedió, dieron los caballos al párroco y fueron soltados en el campo para que se reprodujesen. Necesitaban marcarlos y cortarles las crines anualmente para reconocerlos además de por motivos de higiene.

La primera rapa que se conoce oficialmente corresponde al siglo XVIII. Desde entonces cada año se reúne a los caballos de los montes en los curros para proceder a cote de sus crines dónde la gente lo observa con gran expectación.

Todo el mundo puede acceder a vivir esta experiencia puesto que se ponen a la venta entradas tanto online como en taquilla un par de horas antes del comienzo de esta centenaria tradición.

El comportamiento sexual de los caballos

21.2.2016 | 07:53

Tanto en el caso de las hembras como en el de los machos llegan a la madurez sexual a los 2 años aproximadamente.

Los machos de esta especie suelen tener preferencias individuales y no siempre quiere cubrir a todas las hembras, y en el caso de las hembras tampoco se dejan cubrir por todos los machos de la manada.

Las yeguas de los caballos son poliéstricas estacionales, lo que significa que pueden quedar preñadas en épocas de octubre a febrero porque prefieren parir a sus crías en épocas como primavera o verano. La duración de la gestión de las yeguas es de 11 meses, superior a los embarazos de las mujeres.

El comportamiento sexual en hembras, tiene unas características muy peculiares. Cuando se encuentra en celo cambia su comportamiento ingestivo, el reposo, la locomoción y las vocalizaciones. La yegua come menos pero más veces al día, se encuentra más alterada y a través de vocalizaciones avisa al macho de su receptividad. Para ello adoptan una postura parecida a la de micción en la que expulsan una orina mucosa que el macho huele y dejan visible la vulva.

El comportamiento sexual en el caso de los macho lo manifiestan por el reflejo olfatorio, y resoplan con mucha frecuenta para que vea la hembra que se encuentra disponible incluso antes y después del celo de la hembra. Entre los machos se desafían orinando y defecando en lugares determinado. Y al buscar y olisquear a la yegua, las conducen, las topan y se vinculan.

Lo que quieren decir los tres términos anterior es que la reproducción en estos animales consta de tres fases. En primer lugar conducen a las hembras cuando las detectan antes del celo, y les conducen dándoles golpes en los corvejones. A continuación se topan, al toparse con la hembra en celo, adoptan una postura que facilita la monta. Y por último se vinculan, siendo el macho el que mantiene estrecho contacto con la hembra, una unión temporal pero que gracias a ella, la yegua está contenta y se facilita que haya más coitos.

Caballos Salvajes

19.2.2016 | 13:03

Los caballos incluso cuando se encuentran en estado salvaje mantienen una jerarquía social dentro de cada agrupación siendo los machos dominantes los líderes. Aunque a la hora de encontrar otro lugar donde encontrar comida son las hembras, las yeguas las que trasladan a la manada.

Los caballos en estado salvaje se mantienen siempre en busca de comida y nuevos lugares donde poder alimentarse. Al ser salvajes ellos mismos se abastecen con la comida que encuentran, alimentándose principalmente de pastos y hierba junto con agua por supuesto para no caer deshidratados.

Los caballos salvajes son presas y por ello deben protegerse ante ellas, y aunque estos animales descansan mejor cuando duermen acostados, en estado salvaje suelen dormir de pie para estar alerta ante cualquier depredador, durmiendo escasas 2 horas al día y utilizando el resto del día en alimentarse. Ya que un animal salvaje debe aprovechar la comida que tenga en el momento porque en un futuro no sabe si conseguirá o no, en cambio los caballos domésticos tienen su comida asegurada.

Para protegerse estos caballos además suele habitar en zonas abiertas, donde puedan controlar si se acercan o no depredadores y tener tiempo suficiente para poder huir. Suelen habitar en prados, zonas húmedas con vegetación perenne y a poder ser con algún refugio tras el que poder ocultarse y evitar ser apresados, como grandes matorrales o arbustos. El lugar que habitan también dependerá de la época del año en la que se encuentren, buscando zonas más húmedas en verano donde el agua no escasee y en invierno lugares más guarecidos del frío.

Los caballos salvajes debido a ser presas principalmente se encuentran en peligro de extinción, como por ejemplo el caballo de Przewalski o con un nombre más conocido como caballo salvaje mongol, que hace alrededor de 50 años se creyó extinto pero actualmente es el único caballo salvaje existente actualmente. Gracias a que se reintrodujeron más ejemplares en libertad se consiguió salvarle de la extinción.

Las mayores amenazas para estos caballos so el cambio climático que afecta al hábitat y las enfermedades que pueden padecer.

El Pura Sangre español

9.2.2016 | 12:58

El caballo es un animal gregario que fue domesticado hace unos 8.000 años, y siempre ha tenido una buena relación con el hombre. Por ello es una especie que nos ha ayudado en el desempeño de diferentes trabajos e incluso actividades ociosas.

El Pura Sangre español también es conocido como caballo andaluz. Es descendiente del Pura Sangre árabe del cual derivan casi todas las razas de caballo.

El temperamento de este caballo se caracteriza por su nobleza y gran docilidad, siendo
purarazaespanolacaballos con gran capacidad de aprendizaje e inteligentes. No son caballos que se utilicen o se suelan utilizar para carreras ya que la velocidad no es una de sus mejores características, pero son caballos con una gran resistencia y fondo. Las características físicas de estos caballos son unas proporciones armoniosas que le confieren unas aptitudes majestuosas para un trote elegante.

La alzada se encuentre entre los 150 y 160 centímetros con un peso comprendido entre los 400 y 560 kilos. La capa que predomina en esta raza es la torda, ya sean rodados o vinosos. También castaños o negros.

Su cabeza está bien proporcionada con el resto del cuerpo del animal, con una cara larga y más bien estrecha con ollares rasgados. Su cuello tanto en su longitud como anchura tiene unas medidas medias.  Su pecho es amplio y profundo que junto a sus hombros también amplios le confieren menor inclinación frente al Pura Sangre Inglés. Su grupa es de una anchura media y más bien redondeada y algo caída.

En cuanto a sus extremidades, no son tan finas como las de su pariente el Pura Sangre Inglés. Las anteriores son muy potentes y de una longitud media, y sin apenas cernejas. Y en cuanto a las posteriores son mucho más musculadas y de mayor potencia con un corvejón amplio lo que le proporciona mayor fuerza en el impulso.

Se trata de un caballo que reúne unas características idóneas para desarrollar diferentes trabajos y que gracias a su docilidad y temperamento tiene una relación estupenda con los humanos.

Características de los caballos

31.1.2016 | 07:53

Estos animales fueron domesticados por el hombre hace unos 4.000 años. Ya que ellos siempre han sido animales en estado salvaje, como por ejemplo las cebras, por lo que cuando se encuentran en estado salvaje son presas.

Estos animales tienen unas cualidades excepcionales que les hacen tener una relación muy buena con los humanos. Son gregarios, lo que quiere decir que les gusta estar en contacto con animales incluyéndonos a nosotros. No son combativos, evitan los conflictos, ya que se trata de animales que en estado salvaje son presa, son muy miedosos e intentan evitar cualquier problema eludiéndolo. Ellos no son los que atacan, pero en el caso de que se defiendan hay que tener cuidado, ya que son animales de gran envergadura y pesados, y cuando se asustan cocean.

También son animales muy curiosos con gran capacidad de aprendizaje y observadores que al poseer una gran capacidad de memoria, lo que unido a su gran miedo, si tienen alguna mala experiencia que les provoque miedo es difícil que puedan olvidarlo. Estos animales son por normal general muy sociables y suelen siempre vivir en grupos o en parejas, ya que si están solos sufren muchísimo, por ello la compañía del ser humano es buena para ellos. Si los humanos sociabilizan mucho con estos animales esto termina en el establecimiento de un fuerte vínculo.

Son animales herbívoros pero no rumiantes como las vacas o cabras, por ejemplo.

El grupo más social para estos animales es la manada o grupo de caballos y suelen ocupar un área geográfica en la que se establecen de manera estable. Los grupos o manadas están cosntituidos por normal general por un semental, un grupo de hembras que componen el harén de más o menos 7, otro grupo de jóvenes constituidos por hembras y machos de hasta 1 año de edad y un grupo de solteros constituidos por ejemplares de entre 1 año y 5 años.